Divagaciones de un corazón embriagado con la verdad.

danielm007

Escribano
Mi intención no es persuadirte, ni convencerte. Por más que intente arrastrarte a mi visión jamás contemplaras la realidad tal como yo la percibo. No estoy diciendo que no seas capaz de entender lo que quiero explicarte, sino que lo que yo entiendo rebasa un razonamiento meramente determinista y convencional; mi realidad es alimentada por mi imaginación y los pensamientos sin imaginación son piezas inertes en esta realidad del pensamiento. Somos seres indeterministas en cierto sentido, y creemos que los misterios son misterios porque siempre hay algo nuevo qué resolver en ellos. La vida misma es un misterio, así que no podemos garantizar que lo que tenemos por cierto es todo lo que podemos hallar allá fuera. Si te doy una serie de pistas irás atando cabos hasta construir una visión de lo que revelo a ti hoy. No me gusta la incertidumbre, no me gusta dejar puertas abiertas. Un barco que no se traza una ruta de navegación no llega a ningún puerto. El mar no concede segunda oportunidades, la experiencia es vital para el éxito de la misión. Sé que parezco delirante, contradictorio; por un lado pretendo que interpretes el mensaje y dejes en él las piezas vitales para que no pierda su esencia, y al mismo tiempo busco que saques tus propias conclusiones sin desvirtuar la verdad que enseña. Si termino mi empresa con éxito, tu habrás descubierto alguna verdad que no conocías y contemplar esta verdad en tu propio mundo imaginativo te revelará otras verdades que incluso yo desconozco. Si a la verdad añades curiosidad y razón, una verdad te llevará a otras mil verdades. Si piensas y desechas la verdad, y asumes tu propio concepto, cada paso te lanzará más lejos del objetivo y no podrás finalmente conocer la fuente de toda la sabiduría que un hombre pueda construir.



Somos cuchillos afilados por las experiencias. Nuestra objetividad depende de la capacidad para discernir y juzgar los hechos que acontecen alrededor nuestro. Una interpretación inadecuada nubla la razón, y cualquier determinación producto de esta ignorancia arrojará resultados desastrosos. La experiencia no son los sucesos que acontecen y en los cuales nos vemos involucrados; más bien son los sucesos que alteran nuestra mente creando estados de pensamiento distintos a los que teníamos antes de vivir dichos sucesos. Las experiencias pueden cambiar nuestra visión para bien o para mal, aprender de ellas es tornar a nuestro favor los efectos que estas producen en nosotros. Una experiencia siempre es buena, aun cuando nos destruya, nos devaste, nos desvalije, nos desgaste; siempre que no acabe con nosotros de forma total y seamos sabios en cómo moverlas a nuestro favor.

Las experiencias producen engendros de vida o muerte, lo que ocurre después de ella puede ser bueno o malo, pero de cierto es que va sucediendo inmediatamente después. Hay un momento de luto, cuando las experiencias son traumáticas, y saber guardar duelo es esencial para que sus efectos sean positivos. Hay que cuestionar las cosas que tenemos por ciertas, tratar que no perdamos el sentido de lo esencial. Un ejemplo de una experiencia mal asimilada sería la que destruye la capacidad de soñar, nuestros ideales.

Cuando del mundo recibas odio, devuélvele el doble en amor. Nunca es sabio devolver odio por odio, aun cuando esté justificado; el odio no representa nada bueno para el corazón, seca los huesos. Rendirse no es siempre malo; las batallas también se ganan cuando nos rendimos, nos rendimos cuando entendemos que no hay razón para pelear. Cuando batallamos contra quienes nos hieren, porque nuestro orgullo nos hace odiar; pero nos rendimos por amor y decidimos perdonar. No importa quién tiene la razón, no importa si la maniobra ofensiva está justificada. La amargura desgasta. Nuestra vida pertenece a quién odiamos, el odio esclaviza a través de la amargura. En cambio sí amamos el doble, cuando recibimos odio, estamos haciendo de una experiencia algo positivo. Algunas guerras están justificadas, el único motivo que no justifica una guerra es cuando la guerra comienza en el corazón antes que en el campo de batalla.
 
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